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Mario Benedetti - Amor de tarde

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Los mejores poemas y frases de Mario Benedetti . Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las cuatro y acabo la planilla y pienso diez minutos y estiro las piernas como todas las tardes y hago así con los hombros para aflojar la espalda y me doblo los dedos y les saco mentiras. Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las cinco y soy una manija que calcula intereses o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas o un oído que escucha como ladra el teléfono o un tipo que hace números y les saca verdades. Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las seis. Podrías acercarte de sorpresa y decirme «¿Qué tal?» y quedaríamos yo con la mancha roja de tus labios tú con el tizne azul de mi carbónico. Mario Benedetti - Poemas de la oficina .  

Verano - Mario Benedetti

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Esta frase pertenece al poema " Amor de tarde " de Mario Benedetti . Voy a cerrar la tarde se acabó no trabajo tiene la culpa el cielo que urge como un río tiene la culpa el aire que está ansioso y no cambia se acabó no trabajo tengo los dedos blandos la cabeza remota tengo los ojos llenos de sueños yo que sé veo sólo paredes se acabó no trabajo paredes con reproches con órdenes con rabia pobrecitas paredes con un solo almanaque se acabó no trabajo que gira lentamente dieciséis de diciembre. Iba a cerrar la tarde pero suena el teléfono sí señor enseguida comonó cuandoquiera. Mario Benedetti - Poemas de la oficina .

Después - Mario Benedetti

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La frase de la imagen NO pertenece a Mario Benedetti . El cielo de veras que no es éste de ahora el cielo de cuando me jubile durará todo el día todo el día caerá como lluvia de sol sobre mi calva. Yo estaré un poco sordo para escuchar los árboles pero de todos modos recordaré que existen tal vez un poco viejo para andar en la arena pero el mar todavía me pondrá melancólico estaré sin memoria y sin dinero con el tiempo en mis brazos como un recién nacido y llorará conmigo y lloraré con él estaré solitario como una ostra pero podré hablar de mis fieles amigos que como siempre contarán desde Europa sus cada vez más tímidos contrabandos y becas. Claro estaré en la orilla del mundo contemplando desfiles para niños y pensionistas aviones eclipses y regatas y me pondré sombrero para mirar la luna nadie pedirá informes ni balances ni cifras y sólo tendré horario para morirme pero el cielo de veras que no es éste de ahora ese cielo de cuando me ...

Amor de tarde - Mario Benedetti

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La frase de la imagen NO pertenece a Mario Benedetti . Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las cuatro y acabo la planilla y pienso diez minutos y estiro las piernas como todas las tardes y hago así con los hombros para aflojar la espalda y me doblo los dedos y les saco mentiras. Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las cinco y soy una manija que calcula intereses o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas o un oído que escucha como ladra el teléfono o un tipo que hace números y les saca verdades. Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las seis. Podrías acercarte de sorpresa y decirme «¿Qué tal?» y quedaríamos yo con la mancha roja de tus labios tú con el tizne azul de mi carbónico. Mario Benedetti - Poemas de la oficina .

Ángelus - Mario Benedetti

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La imagen de la frase NO pertenece a Mario Benedetti . Quién me iba a decir que el destino era esto. Ver la lluvia a través de letras invertidas, un paredón con manchas que parecen prohombres, el techo de los ómnibus brillantes como peces y esa melancolía que impregna las bocinas. Aquí no hay cielo, aquí no hay horizonte. Hay una mesa grande para todos los brazos y una silla que gira cuando quiero escaparme. Otro día se acaba y el destino era esto. Es raro que uno tenga tiempo de verse triste: siempre suena una orden, un teléfono, un timbre, y, claro, está prohibido llorar sobre los libros porque no queda bien que la tinta se corra. Mario Benedetti - Poemas de la oficina .