Eduardo Galeano - Ellos tenían una patria


1600
Santa Marta

  El fuego demora en arder. Qué lento arde.

  Ruidos de hierro, ambular de armaduras. El asalto a Santa Marta ha fracasado y el gobernador ha dictado sentencia de arrasamiento. Armas y soldados han llegado desde Cartagena en el momento preciso y los tairona, desangrados por tantos años de tributos y esclavitudes, se desparraman en derrota.

  Exterminio por el fuego. Arden las poblaciones y las plantaciones, los maizales y los algodonales, los campos de yuca y papas, las arboledas de frutales. Arden los regadíos y las sementeras que alegraban la vista y daban de comer, los campos de labranza donde los tairona hacían el amor a pleno día, porque nacen ciegos los niños hechos en la oscuridad.

  ¿Cuántos mundos iluminan estos incendios? El que estaba y se veía, el que estaba y no se veía…

  Desterrados al cabo de setenta y cinco años de revueltas, los tairona huyen por las montañas hacia los más áridos y lejanos rincones, donde no hay pescado ni maíz. Hacia allá los expulsan, sierra arriba, para arrancarles la tierra y la memoria: para que allá lejos se aíslen y olviden, en la soledad, los cantos de cuando estaban juntos, federación de pueblos libres, y eran poderosos y vestían mantos de colorido algodón y collares de oro y piedras fulgurantes: para que nunca más recuerden que sus abuelos fueron jaguares. A las espaldas, dejan ruinas y sepulturas.

  Sopla el viento, soplan las almas en pena, y el fuego se aleja bailando.


Eduardo Galeano - Memoria del Fuego I. Los nacimientos.


Foto de los Tairona

Radio Saudade en vivo

Escucha la mejor Radio online de trova y rock latinoamericano sin cortes comerciales, las 24 horas de los 365 días del año. ¡Disfruta ya!
Dale play.