Eduardo Galeano - Brevísimas señas del autor

 Yo bien podría ser campeón mundial de los distraídos, si el campeonato existiera: con frecuencia me equivoco de día, de hora y de lugar, me cuesta distinguir la noche del día y falto a las citas porque me quedo dormido. Mi nacimiento confirmó que Dios no es infalible; pero no siempre me equivoco, sin embargo, a la hora de elegir la gente que quiero y las ideas en que creo. Detesto a los lastimeros, odio a los quejosos, admiro a quienes saben aguantar callando los golpes del mal tiempo, y por suerte nunca falta algún amigo que me dice que siga escribiendo nomás, que los años ayudan y que la calvicie ocurre por pensar demasiado y es una enfermedad profesional. Escribir cansa, pero consuela.


Eduardo Galeano - El Cazador de Historias.