PRECAUCIÓN:
El consumo de este producto produce adicción y desengaño...

Labels

By Radio Saudade. Con la tecnología de Blogger.

lunes, 2 de junio de 2014

Ellos tenían una patria

1600
Santa Marta

El fuego demora en arder. Qué lento arde.

Ruidos de hierro, ambular de armaduras. El asalto a Santa Marta ha fracasado y el gobernador ha dictado sentencia de arrasamiento. Armas y soldados han llegado desde Cartagena en el momento preciso y los tairona, desangrados por tantos años de tributos y esclavitudes, se desparraman en derrota.

Exterminio por el fuego. Arden las poblaciones y las plantaciones, los maizales y los algodonales, los campos de yuca y papas, las arboledas de frutales. Arden los regadíos y las sementeras que alegraban la vista y daban de comer, los campos de labranza donde los tairona hacían el amor a pleno día, porque nacen ciegos los niños hechos en la oscuridad.

¿Cuántos mundos iluminan estos incendios? El que estaba y se veía, el que estaba y no se veía…

Desterrados al cabo de setenta y cinco años de revueltas, los tairona huyen por las montañas hacia los más áridos y lejanos rincones, donde no hay pescado ni maíz. Hacia allá los expulsan, sierra arriba, para arrancarles la tierra y la memoria: para que allá lejos se aíslen y olviden, en la soledad, los cantos de cuando estaban juntos, federación de pueblos libres, y eran poderosos y vestían mantos de colorido algodón y collares de oro y piedras fulgurantes: para que nunca más recuerden que sus abuelos fueron jaguares. A las espaldas, dejan ruinas y sepulturas.

Sopla el viento, soplan las almas en pena, y el fuego se aleja bailando.

Eduardo Galeano - Memoria del Fuego, los nacimientos.







Llueve muerte. En el moridero caen los colombianos por bala o por cuchillo,
por machetazo o por garrotazo, por horca o por fuego, por bomba del cielo o por mina del suelo.
En la selva de Urabá, en alguna orilla de los ríos Perancho o Peranchito,
en su casa de palo y palma, una mujer llamada Eligia se abanica contra el calor y los mosquitos,
y contra el miedo también. Y mientras el abanico aletea, ella dice, en voz alta:
-Qué rico sería morir naturalmente.

4 Comentarios:

  1. -Qué rico sería morir naturalmente" ¡Vaya descubrimiento ! Tia más lista por diossssss.
    Todos los pueblos de la historia del mundo han tenido que luchar, morir o ser arrasados por los que lucharon mejor. No son únicos.

    ResponderEliminar
  2. INDIGENAS, ELLOS LOS DUEÑOS ORIGINALES DE ESTAS TIERRAS DEL OTRO LADO DEL HIELO, FUERON QUIENES SE REPLIEGAN NO POR MIEDO, NO, FUE POR NO QUERER SER INTOXICADOS DE CIVILIZACION, ESTAN MEJOR ASI. LEJOS DE NOSOTROS LOS TOXICOS. POR ESO NI HABLAN TANTO CON NOSOTROS! MEJOR, NOSOTROS DESPERDICIAMOS PALABRAS ELLOS, NO.

    ResponderEliminar
  3. Semienamorada: que triste palabra, para quien desea donarse, para desbordar canales que den vida a los sentidos. Enamorada es más fino, porque aún sola, canalizará su amor allí, donde nadie ha amado, para expandirse como el aire suave y fresco, que acompaña el latir de los corazones solitarios que saben amar, sin exigencias ni condiciones".

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...