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martes, 19 de noviembre de 2013

El otro Yo

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la naríz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.

El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente , se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse imcómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.

Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañama siguiente se habia suicidado.

Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.

Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió a la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas.

Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: «Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable».


El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.

Mario Benedetti




12 Comentarios:

  1. Muchas veces ocultamos nuestros verdaderos sentimientos como un escudo por miedo a que nos lastimen,sin darnos cuenta que nos dañamos a nosotros mismos...

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    1. Cuanta verdad. Nos da miedo sufrir y terminamos sufriendo por miedo

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  2. cada vez que leo la prosa de mi amigo benedetti, me reconcilio con la vida y con los valores mas sencillos de las almas generosas... él tiene la virtud de escribir cosas fantasticas, propias de su genio y nosotros los comunes mortales... sentimos que ese escrito es algo que pudo habernos pasado a cada uno de nosotros...y solo lo recordamos cuando leemos a nuestro genial amigo...!!

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  3. adoro la prosa y la poesia del maestro Benedetti.La muerte del otro yo es una de las muestras de la literature que forman parte del plan de studio en las escuelas cubanas, dada la importancia que tiene para el analisis y la comparacion con la realidad de la sociedad en que vivimos. La mayoria de las personas gustan de ocultar su otro yo, porque para unos es muy negative y para otros demasiado positive, es la vida la que te hace mostrar uno delos dos. Si por alguna razon muere uno de llos automaticamente dejarias de existir porque es imposible vivir sin el otro yo.

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  4. Muy muy bueno, me encanta este Benedetti <3

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  5. SOLO QUIERO SER YO, CON TODAS LAS QUE SOY...INCLUYÉNDOME A MI MISMA...

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  6. No te olvides ni te avergüencen del otro Yo que llevas dentro.El otro Yo es el que nos hace ser distintos a todos y puede que no viva para siempre...

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  7. Me gusta mi otro yo...no quiero perderlo

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